Judiciales

La nota de de Noticias a Karina Rasic: “Cresta Roja fue la Ciccone del macrismo”

La empresaria le dijo a Noticias que el Gobierno intervino para quitarle la avícola a su familia y dársela a un compañero de colegio de Marcos Peña. El reclamo de los despedidos.

Noticias entrevistó a Karina Rasic:

“”Karina Rasic, integrante de la familia fundadora de la productora de pollos Cresta Roja y ex ejecutiva de la empresa, se ha decidido a hablar. Tres años y medio después de que la justicia les quitara a los Rasic la compañía por su quiebra, ella contraataca y culpa al Gobierno de aquel desenlace: “Cresta Roja fue la Ciccone del macrismo”.

Karina Rasic, hija de Milenko Rasic, fundador de Cresta Roja, apuntó contra el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el entonces ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. NOTICIAS consultó sobre el asunto a los voceros de Jefatura de Gabinete y el Gobierno provincial y al propio Triaca, pero no obtuvo respuesta hasta el momento.

El empresario que compró en 2016 la quiebra de Cresta Roja, Santiago Perea, también prefiere evitar responderle a Rasic. “Es tan disparatado que creo que no vale la pena hacer comentarios para darle entidad, es ciencia ficción pura”, contestó a NOTICIAS:

NOTICIAS: ¿Qué pasó con Cresta Roja en el gobierno de Mauricio Macri?

Karina Rasic: A fines de 2015, el 23 de diciembre, sale una nota de Carlos Pagni diciendo que estábamos involucrados en una causa por subsidios a la exportación por 25.000 millones de pesos. Entonces se bloquea la entrada al aeropuerto de Ezeiza. La gente que trabajaba en la empresa se había ido a la planta y había sacado las cadenas de la noria donde cuelgan los pollos y se habían ido con esas cadenas a protestar ahí. Entonces viene Gendarmería y se arma un escándalo tremendo. Todos los problemas que hubo en la planta fueron provocados porque yo tenía que sacar un turno entero de 700 personas todas las semanas durante la gestión kirchnerista y ellos me obligaban a reincorporarlos. No nos alcanzaba para pagarles los sueldos. Un mes antes nos habían declarado la quiebra por 4 millones de pesos por un proveedor nuestro. Mi papá durante todo el verano se la pasó en reuniones con posibles socios. Llega febrero, se levanta la feria judicial, el 4 de febrero va a presentarse para levantar la quiebra con una propuesta y con un socio. Y se encuentra que adentro de tribunales hay cinco personas más. De las cinco, eran cuatro de la industria avícola. Entonces la jueza dice: “Nosotros la propuesta que les hacemos es que se quede toda la gente adentro”. Los cuatro que sabían de avicultura salieron corriendo porque era inviable, pero el que hacía huevos se quedó en ese momento sorprendentemente. Se quedó mi papá, presentó la propuesta, que era conservar los puestos de trabajo a medida que crecía la producción, pero casi ni lo escucharon. Finalmente, ¿cómo termina? Que esta gente compra la quiebra.

Karina Rasic, cuenta roja

NOTICIAS: ¿Esta gente cómo se llama?

Rasic: Los Perea y la empresa austríaca Ovoprot. Entonces yo empiezo a mirar quiénes eran, empiezo a mirar los balances y me doy cuenta que era una empresa que facturaba acá 100 millones de pesos por año y que compraba una que facturaba 300 millones de dólares. ¿Cómo hizo? ¿De dónde sacó la plata? ¿Qué crédito le dieron? Empiezo a mirar los bancos a ver qué crédito tenían. Me hubiera parecido lógico que se la hubieran dado a una empresa grande de la avicultura, como se la dieron después a Granja Tres Arroyos. La cuestión es que ellos hacen una oferta por 121 millones de dólares para comprar la empresa. Pasan los meses y empiezan a tener problemas como nosotros, con tanto paro comienzan a tener pérdidas, no podían comprar cosas para darle de comer a los pollos, para trabajar dentro de la planta. Pero en el medio entra un pago de 50 millones de dólares al juzgado. El resto nunca ingresó. Esos 50 millones venían de una triangulación dudosa de una plata que salió de la Argentina hacia un banco brasilero y de ese banco fue a la Argentina. Ese banco brasilero entró en el Lava Jato. Cuando entró en el Lava Jato, los dueños del banco le dijeron: no te podemos hacer más esta triangulación porque estamos siendo investigados, con lo cual el resto de la plata nunca ingresó. Finalmente le largaron la mano a esta gente, justo cuando renuncia el que era ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, que había ayudado mucho con este proceso. El día que mi papá fue al juzgado en febrero de 2016 estaban ahí Vidal, Peña, Triaca y el Momo Venegas, cuyo sindicato era el de más cantidad de operarios en la empresa.

NOTICIAS: ¿Se habían hecho presentes ellos por este tema?

Rasic: Sí, para hablar con la jueza.

NOTICIAS: Como si fuera un tema clave para el país.

Rasic: Exactamente. Pasa el tiempo y se funde la empresa por segunda vez. Queda en manos de Granja Tres Arroyos y, en vez de poner 121 palos, pone 80.

Rasic: Un año y dos o tres meses después. Lo que me llama la atención es que, mientras Ovoprot y otras empresas de los Perea sobregiraban para mantener activa la producción de una empresa que tenia por lo menos 3.000 empleados y se volvían a fundir, uno de los dueños se compró una casa en un country muy importante en la provincia de Buenos Aires.

NOTICIAS: ¿La política estuvo detrás de la operación de Cresta Roja?

Rasic: Ahora te cuento cómo se conocen (Santiago) Perea y Peña. Porque esto lo arreglaron en un bautismo. Perea y Peña son compañeros del Champagnat y se sentaron en el mismo banco. Y Peña le dijo a Perea: “Me tenés que sacar de esta situación, me tenés que ayudar, yo necesito resolver toda esta situación porque tengo todo bloqueado, el aeropuerto y estamos recién ingresando a gobernar y no podemos tener esto sucediendo”. Y lo arreglaron así. Para mí es una historia donde a nosotros nos robaron la empresa directamente, nunca más pudo mi papá resolver este tema. Un tipo que vino a los 13 años de Croacia y creó una gran empresa, un tipo honesto y trabajador, respetado y admirado, se la sacaron, por un arreglo político. La causa de la quiebra es abierta, la puede ver cualquiera, y hay un fiscal investigándola. Esto el caso Ciccone del macrismo y no somos el único caso de empresas que ellos han intervenido y que todavía no sabemos públicamente.

NOTICIAS: Pero tu familia también estuvo acusada de delitos en tribunales.

Rasic: Como ciudadanos comunes, también nos han hecho una causa falsa a nosotros en el juzgado del juez Bonadio, que es un juez que está investigando fuertemente la corrupción, un juez super respetado y de los más duros. Cuando te inician una causa en el juzgado de cualquier juez, no es algo agradable y menos si es una denuncia anónima y falsa. En la causa figuraba lo que Pagni mencionaba por 25.0000 millones de pesos por subsidios a la exportacion de pollo a Venezuela y el orden de los denunciados era toda mi familia: Milenko Rasic, el otro dueño, luego mi nombre y debajo, Cristina Kirchner. Ni los accionistas ni yo habíamos tenido contacto con nadie de los demás mencionados en la causa. Entonces te da miedo porque tenés familia y podés quedar imputado por delitos que no cometistes. De hecho cuando fuimos a buscar empleo, nos decían que no nos podían tomar porque aparecíamos en ese articulo y en esa causa. Nos causaron un daño irreparable. Entonces la única que se presentó en esa causa fui yo. Ni yo entendía qué querían decir con subsidios a la exportación. Yo a Venezuela le vendí pollo durante 10 años. La industria avícola en grupo le vendió durante cinco o seis. Nunca me dejaron de pagar un centavo, nunca me pidieron una coima. Ni los venezolanos ni los argentinos. Llega el último año de nuestro contrato en 2015 y nos reducen la cantidad de 2.000 toneladas a 500. Imaginate nosotros ya veníamos mal financieramente. Trabajáamos tres turnos y entonces empecé a sacar gente y ahí es la conocida crisis que salió en los medios. Yo sacaba gente y se volvían a meter por orden del Gobierno, sacaba gente y se volvían a meter, bloqueos, con los muchachos exaltados.

NOTICIAS: ¿Y en qué quedó la causa de Bonadio?

Rasic: Le digo a mi abogada que le explique al secretario cómo era el negocio con Venezuela y que por favor citaran a los síndicos. Los síndicos explicaron que ya habían analizado todos los números del balance y de toda la contabilidad del grupo, que no habían encontrado ninguna cosa rara, ni coimas ni ningún pago extraño. El juez determinó que no había delito. Además, el negocio de todo el bloque de empresas avícolas por suerte había pasado por Nación Fideicomisos, con controles estrictos y todo perfectamente documentado, con lo cual se pudo demostrar que eran totalmente transparentes las operaciones de todos los que participaron de la industria. Pero vos sabés que las causas que tienen políticos adentro no se terminan de cerrar nunca, siempre quedan vigentes.

NOTICIAS: Había otra causa contra su padre y su tío por supuesta evasión de Ingresos Brutos.

Rasic: Fue un préstamo que nos hicieron a último momento. Yo ya no estaba en la empresa justamente porque yo estuve en contra de que se ingresara ese dinero. Eso fue un préstamo que hizo la provincia de Buenos Aires a la empresa, pero nunca llegó. Está documentado que salía del Banco Provincia, mandaban la plata a un cerealero, pero el cerealero nunca entregó el cereal y se quedaron con la plata. Lo denunciamos en ese momento para que se investigara.

NOTICIAS: ¿Pero en qué quedó la causa contra su padre y su tío?

Rasic: En la nada. Mi padre y mi tío no tienen ninguna imputación.

NOTICIAS: ¿Por qué usted se decidió a hablar ahora?

Rasic: Uno hizo tanto esfuerzo para crear una empresa tan grande que cuando pasan estas cosas uno quiere que la gente lo sepa. Que todos sepan lo que pasa en un país cuando no hay seguridad jurídica. Aun teniendo una empresa tan grande, estás vulnerable a que de un día para el otro te la saquen. También lo hago para protegerme: soy una persona común, honesta, que nunca había entrado en tribunales y de repente me vi involucrada en causas de todo tipo. No tenemos la chance de recuperar nuestra empresa. Es muy dramático lo que nos pasó. Pudimos salir adelante y todos estamos tratando de rehacer nuestras vidas. A uno le da miedo de vivir en un país en el que si uno no cuenta todo no queda protegido.

No solo Rasic sostiene su hipótesis. También la abonan los 2.000 empleados despedidos que desde hace un año vienen acampando frente a la planta de Cresta Roja para reclamar por su indemnización. El pasado jueves, uno de los delegados de los echados, Walter Leguizamón, escribió una carta abierta para exponer que el conflicto laboral nunca se resolvió, en contradicción con lo que sostiene Vidal.

En la misiva también dio su versión de lo que ocurrió con la empresa: “En diciembre de 2015, el dueño de la empresa fue citado por funcionarios del gobierno nacional ya que la empresa atravesaba una crisis. El Gobierno, lejos de intervenir en la recuperación de la empresa obligó a los verdaderos dueños de Cresta Roja a presentar la quiebra. De este modo, se apropiaron de la compañía e hicieron negocios ilegales en connivencia con sus amigos empresarios. Nos estafaron a los trabajadores, nos prometieron que cuando se vendiera la empresa cobraríamos nuestras

indemnizaciones y entraríamos todos a trabajar”.

Más adelante, cuenta Leguizamón: “En 2016, Cresta Roja fue vendida a Proteinsa (de los Perea y Ovoprot) en 121 millones de dólares. Nunca cobramos nuestras indemnizaciones y más de 1.200 compañeros quedamos en la calle. Proteinsa, luego de haber sobreexplotado la empresa durante más de dos años, manifestó no contar con el dinero para pagar los sueldos que adeudaba a los trabajadores. Ante esta situación, la jueza Valeria Pérez Casado, que entiende en la causa, determinó que la solución era vender nuevamente Cresta Roja a Granja Tres Arroyos, irrisoriamente, a 80 millones de dólares, un valor mucho menor al inicial y aprobando un plan operativo que consistía en que todos los trabajadores firmáramos un acuerdo para entrar a trabajar en tandas de 200 operarios. Pero en esa misma acta avalada por el Ministerio de Trabajo y la Justicia no se nos garantizaba que nos vuelvan a contratar, ni indemnizar por los años trabajados.  El plan concluyó convocando 300 trabajadores. El resto de los trabajadores que firmaron ya se encuentra despedido. De esta manera, un grupo de empresario en connivencia con funcionarios políticos y con la Justicia se han apropiado de una empresa y de nuestras indemnizaciones. Sin embargo, durante estos casi cuatro años nadie los juzgó. Ni tampoco nadie, ni la Justicia ni el Gobierno, han hecho algo para evitar terrible hecho de corrupción”.””

 

Fuente: Noticias

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